Todos buscamos oportunidades, pero pocos sabemos cómo hacerlo… Hagamos algo diferente para lograr cosas diferentes…
Los Logistas son individuos prácticos y conscientes de los hechos, no se puede dudar de su confiabilidad

La integridad es el núcleo de la personalidad del Logista. La
manipulación emocional, los juegos mentales y las mentiras tranquilizadoras van en contra de la preferencia de los Logistas por gestionar la realidad de las situaciones que se les presentan con honestidad simple y llana.

Los Logistas encarnan esa integridad también en sus acciones, trabajando duro y centrándose en sus objetivos. Pacientes y decididos, los Logistas cumplen con sus obligaciones y punto.

La palabra de un Logista es una promesa, y una promesa lo es
todo. Los Logistas prefieren agotarse a sí mismos con días extra y horas de sueño perdidas antes que dejar de entregar los resultados que dijeron que entregarían. La lealtad es un sentimiento muy arraigado en las personalidades Logistas, y cumplen sus obligaciones con las personas y organizaciones con las que se han comprometido.

Ninguna de sus promesas serviría de mucho si los Logistas perdieran los nervios y se derrumbaran ante cualquier signo de dificultad; mantienen los pies en el suelo y toman decisiones claras y racionales. Las preferencias de las personas son un factor a tener en cuenta en este proceso, y los Logistas trabajan para hacer el mejor uso de las cualidades individuales, pero estas decisiones se toman pensando más en la eficacia que en la empatía. Lo mismo se aplica a las críticas, para los demás y para sí mismos.

El objetivo principal de cualquier Logista es ser eficaz en lo que ha elegido hacer, y cree que esto se consigue mejor cuando todos los
implicados saben exactamente qué está pasando y por qué. Las directrices poco claras y las personas que se saltan las normas establecidas socavan este esfuerzo y rara
vez son toleradas por los Logistas. La estructura y las normas fomentan la fiabilidad; el
caos crea contratiempos imprevistos y plazos incumplidos.

Al igual que los Analistas, los Logistas son orgullosos depositarios de conocimientos, aunque hacen más hincapié en los hechos y las estadísticas que en los conceptos y principios subyacentes. Esto permite a los Logistas aplicarse a una gran variedad de situaciones, recogiendo y aplicando nuevos datos y comprendiendo los detalles de situaciones difíciles como algo natural.
Los Logistas (ISTJ) se enorgullecen de su integridad. Las personas con este tipo de personalidad hacen lo que dicen y, cuando se comprometen a hacer algo, se aseguran de cumplirlo. los Logistas suelen ganarse el respeto por su fiabilidad, su sentido práctico y su capacidad para mantener los pies en la tierra y la lógica, incluso en las situaciones más estresantes. El núcleo de la autoestima de los Logistas proviene de su sentido de la integridad personal. Las personas con este tipo de personalidad creen que hay una forma correcta de proceder en cualquier situación, y que cualquiera que pretenda lo contrario probablemente esté tratando de torcer las reglas para adaptarlas a sus propios fines.
Los Logistas sienten un profundo respeto por la estructura y la tradición, y suelen sentirse atraídos por organizaciones, lugares de trabajo y entornos educativos que ofrecen jerarquías y expectativas claras. Las personas con el tipo de personalidad Logista rara vez dudan en asumir la responsabilidad de sus acciones y elecciones. Por lo general, no tardan en reconocer sus propios errores, admitiendo la verdad aunque no les haga quedar bien. Para los Logistas, la honestidad es mucho más importante que el espectáculo, y prefieren satisfacer su propia conciencia que mentir para impresionar a los demás.
Como se esfuerzan por cumplir con sus obligaciones paselo que pase, los Logistas suelen sentirse desconcertados
por quienes no se exigen a sí mismos el mismo nivel de exigencia. A veces, los Logistas pueden juzgar injustamente mal a quienes no pueden igualar su riguroso autocontrol, sospechando que alguien está siendo perezoso o deshonesto cuando, en realidad, esa persona podría estar afrontando otros retos. Aunque los Logistas no emitan estos juicios en voz alta, su desdén puede manifestarse de todos modos, lo que les da la reputación de ser algo estrictos o poco empáticos.
La dedicación de los Logistas es una cualidad admirable, que impulsa muchos de sus logros. Pero también puede convertirse en una debilidad de la que se aprovechen otras personas. Con su fuerte ética laboral y su sentido del deber, los Logistas pueden verse obligados a cargar con las responsabilidades de otras personas. Aunque no se quejen de la situación, los Logistas pueden acabar agotados o desanimados si constantemente se espera de ellos -o ellos mismos lo asumen- que se hagan cargo de las tareas de sus colegas, amigos o seres queridos.
Los Logistas no son conocidos por expresar sus emociones con facilidad, pero eso no significa que las personas con este tipo de personalidad no sientan frustración o resentimiento cuando están haciendo más de la cuenta. Y a menos que se aseguren de que sus relaciones sean equilibradas y sostenibles, los Logistas pueden acabar comprometiendo la misma estabilidad que se sienten llamados a proteger. La buena noticia es que, si aprenden a establecer los límites adecuados y a hablar cuando se sienten desbordados, los Logistas pueden ofrecer al mundo
todos los beneficios de sus muchos dones, como su claridad, su lealtad y su fiabilidad.

Los hechos son los hechos, y los
Logistas tienden a resistirse a cualquier idea nueva que no esté respaldada por ellos. Este proceso de toma de decisiones basado en hechos también hace que a las personas con personalidad de Logista les resulte difícil aceptar que se equivocaron en algo, pero a cualquiera se le puede escapar un detalle, incluso a ellos.

Aunque no son intencionadamente duros, los Logistas suelen herir los sentimientos de los tipos más sensibles con el simple mantra de que la honestidad es la mejor política. Las personalidades Logistas pueden tener en cuenta las emociones, pero en
realidad sólo hasta el punto de determinar la forma más eficaz de decir lo que hay que decir.

Los Logistas creen que las cosas funcionan mejor con reglas
claramente definidas, pero esto les hace reacios a saltarse esas reglas o a probar cosas nuevas, incluso cuando el inconveniente es mínimo. Los entornos verdaderamente desestructurados dejan a los Logistas prácticamente paralizados.

Las opiniones son opiniones y los hechos son hechos, y es poco probable que los Logistas respeten a las personas que no están de acuerdo con esos hechos, o especialmente a las que los ignoran deliberadamente.

De forma poco razonable todo esto puede llevar a los Logistas a creer que son los únicos que pueden sacar adelante los proyectos de forma fiable. A medida que se sobrecargan de trabajo y responsabilidades, rechazando las buenas intenciones y las ideas útiles, los Logistas llegan tarde o
temprano a un punto de inflexión en el que simplemente no pueden cumplir. Como se han cargado de responsabilidad, los Logistas creen que la responsabilidad del fracaso
es sólo suya.
Los Logistas son casi un estereotipo del clásico empleado trabajador y obediente. En todos los
puestos, el Logista busca estructura, normas claramente definidas y respeto por la autoridad y la jerarquía. Las responsabilidades no son cargas para los Logistas, son la confianza que se ha depositado en ellos, una oportunidad para demostrar una vez más que son la persona adecuada para el puesto.
Por otro lado, el cambio que supone asumir esas nuevas responsabilidades, o perder las antiguas, suele ser una lucha importante para los Logistas. Esto se presenta de forma diferente en los distintos puestos de autoridad, pero es uno de los retos más importantes que deben
superar los Logistas.
La insensibilidad habitual también es un tema recurrente aquí, algo en lo que muchas personas con el tipo de personalidad Logista deciden centrarse en su desarrollo personal y profesional.
Los Logistas ansían la responsabilidad, lo que les convierte en los subordinados a los que acudir en caso de imprevistos y proyectos impopulares, pueden enfrentarse con competencia a cualquier proyecto que incluya un manual.
Por otra parte, esto les hace reacios a abandonar responsabilidades incluso cuando están sobrecargados o cuando hay gente mejor para el trabajo. La seriedad con la que los Logistas enfocan su trabajo les hace sorprendentemente sensibles a las críticas, lo que les lleva a un nivel de inflexibilidad a veces irritante.
Dejando a un lado su terquedad, o quizás debido a ella,
los Logistas son posiblemente uno de los subordinados
más productivos respetan la autoridad y la jerarquía, y
no tienen ningún problema en seguir órdenes e
instrucciones. Es poco probable que la puntualidad sea
nunca un problema, ya sea para llegar a tiempo al
trabajo o para cumplir los plazos de los proyectos.
Aunque los Logistas pueden necesitar pasos claramente
establecidos y responsabilidades bien definidas, son
excepcionalmente leales, dedicados, meticulosos y
pacientes a la hora de completar su trabajo.
Entre colegas, no hay nadie en quien se pueda confiar más para garantizar que los proyectos se terminan a tiempo y según las normas que en los Logistas.
Tranquilos y metódicos, los Logistas mantienen la calma cuando las cosas se cosas ponen difíciles, pero esperan que sus colegas compartan su enfoque.
Los tipos significativamente diferentes, especialmente los más emocionales, desconciertan a los Logistas
con su necesidad de apoyo emocional y franqueza, o su capacidad para dejar algo a medias. Para los Logistas, o algo se ha hecho bien o se ha hecho mal, y endulzarlo o marcharse no va a arreglarlo.
Los Logistas valoran la paz y la seguridad en el trabajo, y la forma más fácil de que esto ocurra es que simplemente trabajen solos. Las innovaciones, las lluvias de ideas, las teorías y las nuevas ideas perturban este estado de confort, y se necesita mucho respeto por parte de los Logistas para reconocer su validez.
Sin embargo, una vez que se han expuesto los detalles y se ha establecido un plan de aplicación, los Logistas son una parte indispensable del equipo a la hora
de poner en práctica estas ideas.
A los Logistas les encanta la responsabilidad y el poder que se deriva de ella. Los Logistas, que se esfuerzan por cumplir sus obligaciones, suelen ir más allá de sus deberes y esperan que sus subordinados actúen con el mismo nivel de dedicación.
Al mismo tiempo, la preferencia de los Logistas por hacer las cosas según las normas, su apego a la jerarquía y su aversión general a la innovación hacen que sus subordinados se muevan en una línea muy delgada cuando lo hacen- salirse de los límites debe estar respaldado por los hechos y los resultados.
Se dice que es mejor hacer primero y pedir permiso después es difícil decir si esto se aplica a los Logistas, ya que son muy intolerantes con el incumplimiento de sus obligaciones por parte de sus subordinados, y una de esas obligaciones es ceñirse al plan.
Creyendo que la verdad, al menos en la medida en que ellos la ven, es más importante que la sensibilidad, las personalidades de los Logistas son capaces de hacer críticas duras, y su voluntad de tomar decisiones difíciles puede hacer que la insubordinación percibida sea la última infracción.